La infinita desinformación en la era de la sobreinformación

Mucho se habla de que nos encontramos en la era de las tecnologías de la información. La gente se siente participe de los hechos que ocurren lejanos a sus fronteras, ya sea a través de la televisión con sus canales internacionales o por la Internet, fuente inagotable de recursos y verdades a veces casi míticas.

¿Pero son sólo beneficios los que la sociedad recibe de tal acceso a la información? Hoy los ciudadanos sienten como una responsabilidad el estar informado y con orgullo repiten a sus pares todos los nuevos conocimientos adquiridos a través de los medios. Pero de qué estamos hablando. No es posible tomar por verdad absoluta lo que obtenemos de un sistema de medios parcializados, donde distintas ideologías toman parte ya sea como país, facción política o simplemente respondiendo a los intereses de sus dueños.

Es por ello que hoy se hace más que necesario el acceder a más de una fuente noticiosa, investigar la verdad y no dejar llevarse por paradigmas ideológicos que intentan pasar como el más inocente de los comentarios.

La gente confía en sus medios. En Chile las últimas encuestas demuestran que los medios más tradicionales y sus rostros insignes gozan de más credibilidad que las figuras al poder. Estamos hablando de un cuarto poder o el periodismo se encuentra en escalada dentro de los sistemas nacionales. Hoy la noticia hace y deshace. Las ya nombradas encuestas muchas veces no cuentan con la rigurosidad necesaria y tienden a guiar a la gente a determinadas preferencias dada la necesidad del ser humano de sentirse parte de la mayoría.

El caso de Chile ha sido bastante particular durante los últimos años donde hemos visto un periodismo de investigación agresivo y con el poder de pasar por sobre las instituciones del Estado en busca de verdades. Como ejemplo podemos hablar del programa “Contacto”, que durante los últimos años se ha convertido en una especie de detective, capaz de superar a las policías del Estado y destapando casos tales como la pedofilia, corrupción, etc. Insigne fue la captura de Paul Shafer donde inclusive salió victorioso en un caso en el que investigaciones, nacionales e internacionales, fallaron. Pero es fácil dormirse en los laureles y sentirse en el lugar de un Ombus Man ciudadano.

Es la gente la que le entrega el poder a los medios. Sin sus audiencias su influencia desaparece. Es por ello que cada vez buscan formas más novedosas de acercarse a un público cada vez más exigente y, en ese afán de captar o retener espectadores, es muy sencillo caer en el sensacionalismo y verdades a medias.

Pasando ahora al caso de la Internet, por excelencia la mayor y más completa fuente de información de la historia, es donde somos bombardeados por una cantidad ilimitada se informaciones contradictorias. No existe lo informativo puro o una verdad universal. Tan impredecible como la red misma, son las informaciones de Internet, pero al igual de variadas son de difusas y tienden muchas veces a quedarse con en el nivel de rumor sin desmerecer su poder que se da del boca a boca y que muchos medios establecidos recogen como propio, en la desesperada carrera por capturar audiencias expectantes y exigentes.

Tanta información o exceso de interpretaciones llevan finalmente al fenómeno de la desinformación. Muchas veces no somos capaces de procesar un bombardeo de datos a veces se contradictorios y tendemos, quizá sin darnos cuenta, a labrar como verdad una mezcolanza de datos, opiniones y reacciones que chocan entre sí, pero que en la desesperación por no caerse del tren de la vida moderna, se adopta sin medir su peso.

Mucha información es tan peligrosa como la falta desinformación utilizada hábilmente por los regimenes totalitarios como un arma de control ciudadano. Pero entonces. ¿Dónde está la verdad? Hoy no existen verdades absolutas, la verdad está en una interpretación informada por parte de un receptor educado y capaz de discernir entre los datos confiables y el simple rumor. Sino seguiremos siendo presas de la guerra medial y política que hoy se libra en los campos de la comunicación, donde salir ileso parece un sueño utópico convirtiéndonos en marionetas de un cuarto poder con hambre de escalar.

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One Response to “La infinita desinformación en la era de la sobreinformación”

  1. Christian Piel Says:

    El uso de tecnologías de información se ha masificado hasta llegar al alcance de la mayoría de las personas, que tienen disponibles como nunca antes aquellos datos necesarios para crearse una idea sobre el tema en cuestión, a esta idea es lo que llamamos información. El individuo común sabe que debe interpretar y no dejarse llevar por el primer dato o propaganda, el problema se centra en la incapacidad de investigar cada uno de los temas, y a la vez, tener una opinión que no sea posible rebatir. Los datos que se encuentran en Internet son tan variados como las personas que acceden a ella, por lo que es necesario interpretar según la fuente de los que emanan. Para hacer una tarea de colegio este desarrollo resulta bastante simple, pero para hacer un juicio de valor sobre un acto o comportamiento de grupos, se usan las visiones basadas en la moral (costumbres), y aquellos con mayores niveles de consciencia, usan criterios éticos basados en el ser humano como fin.
    El problema surge debido a la gran cantidad de propaganda dentro de los datos, que distorsiona la información que realmente queda en el subconsciente colectivo, y es responsabilidad de aquellos que usan la razón, dar a conocer sus formas de pensar o hipótesis, aún cuando sólo sirva para activar por un instante la mente de los demás, ya que el mundo sería muy distinto si más personas se dedicaran a pensar, y no evadir tal acto. La propaganda se encuentra en todos lados, pero la mayoría de las personas la notan, como en los siguientes ejemplos, sea Ud. quien juzgue. Los conflictos limítrofes en países sudamericanos son creados solamente para provocar cohesión en pueblos disconformes con sus gobernantes o sus políticas. El calentamiento global ocasionado mayoritariamente por el CO2 asociado al ser humano no existe, ya que los cambios climáticos propios del planeta crean como consecuencia la liberación masiva de CO2 desde el mar, debido a los cultivos bacteriales en el mismo, el cual tiene otro orden de magnitud que el aportado por la humanidad completa. La caída de las torres gemelas no es más que un trabajo interno, para cambiar la distribución de recursos económicos y políticos asociados a las milicias, y así seguir al proceso de dominación extraterritorial, y la disminución progresiva de los derechos de las personas. Sabía Ud. que si tiene servicios de correo electrónico en estados unidos, por ejemplo: Gmail, Hotmail, etc. su correo es analizado por el gobierno de estados unidos en forma sistemática, creando un perfil suyo, lo cual es validado por el cuidadano común, debido a la caída de las torres gemelas.
    La era de la razón todavía no llega, pero de ser así, cambiarán las entidades de poder y daría un nuevo desarrollo a la humanidad en su conjunto, poniendo al hombre en el centro, dejando de lado el poder político y económico.

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